Preparándonos para someternos a una otoplastia.

En la consulta inicial, nuestro cirujano nos dará una serie de instrucciones sobre cómo prepararnos para la cirugía, y es importante que las sigamos para que los resultados sean los que deseamos, así como para reducir al mínimo los riesgos asociados a la otoplastia.

Las instrucciones más comunes son:

  • Que dejemos de fumar dos semanas antes de la cirugía.
  • Que dejemos de tomar suplementos dietéticos o herbales.
  • Que comamos determinados alimentos.
  • Que le informemos de cualquier enfermedad que podamos tener antes de la fecha de la cirugía.

Hay razones para que el cirujano nos haga estas preguntas, especialmente si estamos enfermos, un dato que debemos poner siempre en su conocimiento. Un resfriado común no debería ser un impedimento, pero tal vez tengamos otros problemas de salud que sí puedan constituir un riesgo. Si ese es el caso, lo mejor es posponer la cirugía y no exponernos a un riesgo innecesario.

Debemos prepararnos para la cirugía tanto física como mentalmente. Cualquier intervención quirúrgica tiene su importancia, y es necesario que conozcamos al detalle los pros y los contras de la otoplastia y que estemos de acuerdo con el procedimiento antes de someternos al mismo. Ser informados correctamente es parte de nuestra preparación para la cirugía y nos permite conocer todos los riesgos que estamos asumiendo así como discutir en profundidad el procedimiento con nuestro cirujano plástico.