Otoplastia en adultos

Aunque en la mayoría de los casos la otoplastia se lleva a cabo en niños de edades comprendidas entre los 4 y los 14 años, los adultos también son candidatos a esta cirugía estética. Las condiciones previas que debe de tener en cuenta un adulto que se quiere someter a esta operación es que su estado de salud debe ser bueno y no debe de padecer ninguna patología seria. Además debe de tener claras las expectativas sobre los resultados más probables que puede obtener de esta cirugía.

Si el paciente es fumador o fumadora, deberá informar de ello al cirujano y si hace poco que dejó de fumar o es fumador pasivo, también deberá advertirlo ya que el humo del tabaco disminuye el flujo sanguíneo en los tejidos, lo que puede causar complicaciones tras la operación. Algunos de los problemas que podría causar el tabaco son un mayor tiempo de cicatrización, pérdida de piel, infecciones, cicatrices de mayor tamaño, etc.

Una vez que el paciente haya decidido someterse a una otoplastia, lo primero que deberá de hacer es consultar con un cirujano plástico acreditado, ya que la comunicación entre médico y paciente es vital para conseguir alcanzar los objetivos que se desean. El cirujano trabajará conjuntamente con el paciente para lograr un entendimiento sobre los posibles beneficios esperados a largo plazo y al procedimiento en sí. Cada paciente es diferente y, por ello, el cirujano debe escoger la técnica quirúrgica y el plan de tratamiento que más se adecue a cada caso.

En esta primera consulta el paciente deberá proporcionar su historial médico completo, incluyendo información relativa a cirugías previas, enfermedades pasadas y presentes, y cualquier medicación o suplemento que esté tomando. El cirujano examinará la estructura de ambas orejas y, aunque solo una de ellas necesite corrección, es muy posible que recomiende operar las dos para lograr un resultado más natural y simétrico. Las consultas previas es el momento perfecto para discutir los posibles riesgos y complicaciones que puedan surgir tras el procedimiento o durante el mismo. En este momento es también cuando se decidirá el tipo de anestesia que se va a usar durante la operación, ya que existe la opción de llevar a cabo la operación con anestesia general o con anestesia local en combinación con un sedante.

El cirujano proporcionará al paciente instrucciones específicas con el fin de que se prepare para la operación, y le explicará todo lo que debe hacer o saber antes de la someterse a la otoplastia. Esta información debería incluir información sobre cuales son las comidas y las bebidas adecuadas, sobre la conveniencia de no fumar y sobre qué vitaminas y medicamentos debe tomar o evitar. También deberá planificar la vuelta a casa tras la cirugía teniendo en cuenta que el paciente no deberá de conducir e incluso deberá tener a alguien que le ayude en casa durante un par de días, en caso en que lo necesite.