Distintas formas de las orejas
A continuación repasamos cuales son los distintos tipos de problemas estéticos de las orejas que se pueden solucionar gracias a la otoplastia (operación de orejas):
Orejas de soplillo: es la razón más frecuente para someterse a una otoplastia. El cartílago tras las orejas las fuerza a sobresalir y hace que parezcan más grandes. Esto se puede notar desde muy temprana edad, y muchos niños pasan por quirófano para corregirlas antes de los catorce años. Rectificar esta forma no es difícil. El cirujano las re-esculpirá o quitará parte del cartílago de la parte trasera de la oreja y usará puntos para cerrar la herida. Después de un par de semanas llevando un vendaje en la cabeza, las orejas dejarán de sobresalir y permanecerán así en adelante.
Orejas colgantes:
Se trata de un problema genético que causa que las orejas no se formen adecuadamente. Esto hará que las orejas parezcan caídas o torcidas. Este defecto también puede ser corregido mediante la cirugía, aunque es algo más compleja que la que se emplea para reposicionar las orejas de soplillo. El cartílago de la parte superior de la oreja tiene que ser manipulado para que el tejido cicatrizal sujete la oreja hacia arriba, evitando así que cuelgue. Aunque es una cirugía de mayor alcance, normalmente tiene una tasa de éxito muy elevada.
Orejas en copa:
En las orejas de copa, el pliegue sobre la parte superior de las orejas es más grande de lo normal y está contraído. Esto se da en distinto grado, dependiendo de la gravedad de la deformidad, por lo que puede que sea necesario hacer injertos de piel para rectificar el problema. A este tipo de orejas también se las denomina orejas de concha.
Orejas de sátiro:
aparecen debido a otro problema hereditario llamado “orejas de Stahl”, que hace que las orejas adquieran una forma diferente a la normal, apareciendo aplastadas y puntiagudas en la parte superior. El aspecto sería parecido a los de personajes de ficción como los elfos o el Dr. Spock de Star Trek.
Todas las orejas son únicas, y la mayoría de problemas o deformidades pueden ser solucionados por un buen cirujano. No obstante, debe hablar con su médico sobre las expectativas que tiene con respecto a la cirugía para asegurarse de que son realistas. Tal vez no sea posible lograr una diferencia radical, y si el resultado de la cirugía no es satisfactorio, es inútil someterse a ella.