Consulta para una otoplastia
Es muy importante que en las consultas iniciales expresemos nuestras preocupaciones, dudas y cuestiones al cirujano plástico que nos va a operar, ya que es recomendable que estemos lo más tranquilos y confiados que podamos con respecto a la intervención. La primera consulta tiene como objetivo tranquilizar al paciente, además de permitir al cirujano juzgar si la otoplastia es el procedimiento realmente indicado para el caso.
En primer lugar le preguntarán sobre su salud y estilo de vida: si hace ejercicio, fuma o en qué trabaja. Esto le brindará al cirujano un panorama claro de cuáles serán las presiones a las que el paciente tendrá que hacer frente tras la cirugía además de permitirle conocer su estado de salud general.
Otra cuestión importante son las expectativas sobre la cirugía, tanto en el caso de corregir unas orejas protuberantes como si se trata de cualquier otro defecto de las mismas, ya que es fundamental que estas expectativas sean alcanzables. Si no es así, no tiene sentido someterse a esta cirugía. Deberemos ser realistas y no esperar cambios dramáticos que puede que no sean posibles. Si el cirujano piensa que ese es nuestro caso, tal vez no quiera llevar a cabo la intervención.
Otro punto relacionado con el anterior son nuestras razones para querer someternos a una otoplastia, ya que si el cirujano no las considera válidas puede que no se sienta a gusto llevando a cabo la cirugía.
Para terminar, es importante que nuestro cirujano conozca cualquier tipo de enfermedad o cirugía previa que hayamos tenido. Este conocimiento hará que disminuyan los riesgos mientras se lleva a cabo la cirugía correctiva.
Es posible que tras la consulta inicial muchas personas decidan no someterse a la operación de corrección de orejas porque no la consideren adecuada, pero lo más probable es que salgamos reconfortados y con la confianza necesaria como para seguir adelante con el procedimiento.